Las Cortes entregan la Medalla de Oro a la Diputación de Valladolid y al municipio de Fuensaldaña
25/02/2009
Coincidiendo con la conmemoración del XXVI Aniversario del Estatuto de Autonomía, las Cortes de Castilla y León reconocieron con la Medalla de Oro de la institución a la Diputación de Valladolid y al municipio de Fuensaldaña, en agradecimiento por la cesión del Castillo, que sirvió de sede provisional del Parlamento durante los primeros 24 años de Autonomía, y por el acogimiento dispensado por el pueblo de Fuensaldaña durante todo este tiempo.
La Medalla de Oro de las Cortes es la más alta distinción honorífica del Parlamento, que puede concederse a “aquellas personas, grupos o instituciones que reúnan méritos especialmente relevantes o que hayan prestado servicios sobresalientes a la Comunidad, que les haya hecho acreedoras del reconocimiento del pueblo castellano y leonés”, según se recoge en el Reglamento de Honores y Distinciones de las Cortes.
El acto, que contó con las presencia de casi 400 invitados, comenzó con la entrega de la Medalla al municipio de Fuensaldaña, recogida por su alcalde Alberto Perandones, quien señaló que la historia del pueblo no se entiende sin la historia de las Cortes y añadió que contempla esta nueva sede con la misma satisfacción alegría que unos padres al contemplar la plenitud de sus hijos que se han hecho mayores y se han emancipado.
Seguidamente, fue el presidente de la Diputación de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, quien recogió la distinción y reconoció que para la institución fue y será un honor haber acogido a los representantes del pueblo de Castilla y León, a los que hoy invitó a trabajar, junto con el resto de la sociedad de la Comunidad, para lograr que el Castillo de Fuensaldaña, siga siendo un referente regional, porque ha sido allí donde se ha tejido la vida de Castilla y León.
El acto concluyó con las palabras del Presidente del Parlamento regional, José Manuel Fernández Santiago, quien quiso transmitir en su discurso un mensaje ilusionado y de optimismo ante la incertidumbre económica que vive el país y el mundo, y confió en el espíritu dinámico, emprendedor y activo de las gentes de la Comunidad Autónoma para superar esta situación de crisis global. Fernández Santiago reconoció que ambas instituciones facilitaran en momentos difíciles el trabajo y la convivencia de los procuradores porque, en aquellos tiempos, cada paso era un ensayo. El Presidente agradeció a la Diputación la cesión temporal del Castillo, donde los procuradores han realizado un aprendizaje activo de democracia, y al municipio de Fuensaldaña por hacer un hueco en el día a día de su vida cotidiana con generosa hospitalidad.
Previamente, el Presidente de las Cortes y el Presidente de la Diputación de Valladolid, firmaron el acta de devolución del Castillo de Fuensaldaña en el despacho del presidente del Parlamento.