19/09/2011
La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Mª Josefa García Cirac, ha reanudado hoy en Palencia la ronda de encuentros institucionales por la Comunidad, iniciada el pasado mes de julio en Salamanca.
Su primera visita ha sido al Ayuntamiento de Palencia, donde ha sido recibida por el alcalde, Alfonso Polanco, quien se mostró muy satisfecho por contar de nuevo con la visita de Cirac a la capital, tras su participación recientemente en uno de los actos más importantes de las Ferias y Fiestas Patronales de San Antolín, la celebración del Día del Palentino Ausente. Polanco manifestó que «tendrá siempre las puertas abiertas de esta institución», y confió en que esta legislatura sea «la del ejemplo en la colaboración entre instituciones», algo que, añadió, «nos exigen tanto los ciudadanos individuales como la actual coyuntura económica y social». En esta misma línea se mostró la presidenta al subrayar que todas las instituciones de Palencia y de la Comunidad Autónoma «tienen la obligación de trabajar en sintonía, aunando esfuerzos para salir de la grave situación que estamos viviendo».
Tras la firma en el Libro de Honor, visitó la Diputación de Palencia, donde se reunió con su presidente, José María Hernández. La presidenta del Legislativo expresó la necesidad de dar a conocer a los ciudadanos la labor que desarrolla el Parlamento “donde se debate y se trabaja para mejorar la calidad de vida de los palentinos y de todos los castellanos y leoneses”. Hernández aceptó la invitación de Cirac de trabajar «por y para la difusión de la labor de las Cortes en todos los rincones de nuestra provincia» y, recordó, que «las Diputaciones Provinciales ejercen un papel muy importante en la sociedad, al ejercer como intermediarias entre los vecinos de la provincia y los representantes regionales, trasladando sus preocupaciones del día a día y trabajando codo con codo en la búsqueda de soluciones para mejorar la calidad de vida de nuestros habitantes».
Al igual que en el Ayuntamiento, la presidenta de las Cortes dejó constancia de su paso por la Diputación palentina con la firma en el Libro de Honor.