Las variaciones introducidas en el proceso constructivo del edificio, optimizaron las soluciones inicialmente planteadas, destacando la realización de la cúpula cúbica del nuevo hemiciclo, realizado de forma que se facilitara su mantenimiento y conservación, simplificando los elementos estructurales y dedicando una especial atención a la óptima acústica del salón de plenos y la funcionalidad de las salas de reuniones, actos y comisiones.
Una de las mayores preocupaciones en la ejecución del proyecto de la nueva Sede de las Cortes de Castilla y León fue dotar al edificio de una mejora en la iluminación, ventilación y vistas exteriores. En este sentido, se incluyeron soluciones como el empleo intensivo de vidrio en la realización del muro cortina del bloque posterior del edificio, dedicado al trabajo de los grupos parlamentarios y las tareas administrativas, separando al mismo tiempo suficientemente las lamas verticales de la fachada oeste con la finalidad de dotar al conjunto de la mayor iluminación.
Otras mejoras sustanciales introducidas en la fase de obra consistieron en la ampliación del hueco en fachada principal a la plaza, la apertura del hueco en planta primera a la salida del Hemiciclo, y la configuración espacial del pasillo de circunvalación del Salón de Plenos.