El edificio consta con una superficie construida de casi 30.000 metros cuadrados.
El edificio, que al exterior puede parecer monolítico, cerrado y compacto, se abre por sus patios hacia el interior, facilitando la iluminación a través de juegos de ventanales verticales a modo de lucernarios, y ofreciendo múltiples juegos de dobles alturas en todo el edificio.
En su definición final, el edificio se compone de cuatro volúmenes y dispone de una superficie construida de casi 30.000 metros cuadrados.
El primer volumen, de planta rectangular, se integra por las plantas baja, primera y segunda. La fachada vista es de hormigón blanco, con unas dimensiones de 175 m de largo por 50 m de ancho. Este volumen se abre con una celosía abierta en su fachada oeste a los espacios destinados a oficinas. En su fachada sur se abre un gran hueco al que da el Salón de Recepciones y el despacho de Presidencia. En la fachada este, bajo el Hemiciclo, se ha abierto un hueco hasta la planta primera, ofreciendo con ello condiciones de iluminación a la zona de entrada al salón de plenos. La altura de este volumen llega a los 14,50 m.
El segundo se corresponde con la biblioteca que, con franjas horizontales de protección de aluminio y vidrio, se abre hacia el plano inclinado de césped que recorta la perspectiva desde la Avenida de Salamanca.
El tercero se corresponde con el volumen del Hemiciclo, con planta de 26x26 m y altura de 13,30 m sobre la cubierta del volumen principal. Su fachada exterior se ha diseñado en vidrio serigrafiado utilizando imágenes digitalizadas de alabastro, con una interpretación de los arquitectos de color y volumen ofreciendo una imagen más cálida y que contrasta con el hormigón blanco sin caer en el mimetismo de la piedra. La luz penetra hacia el interior por una segunda piel de alabastro, y tamiza el recinto del Hemiciclo donde predominan las maderas nobles. Los juegos de luz resultan refrescantes y sorprendentes, contribuyendo de día y noche a una cambio en el paisaje urbano de la Avenida de Salamanca.
El cuarto es el volumen de vidrio con muro cortina de dos plantas y que nace de la cubierta del basamento, pero a la vez se macla en él en los patios. Es un volumen de 150 m de longitud por 10 metros de anchura, con perfilaría de aluminio en color burdeos-marrón y donde el color del vidrio tabaco permite una lectura unitaria del volumen proyectado.
La cubierta del basamento de hormigón se convierte, tal y como establecía el proyecto original, en la quinta fachada, con un tramado de terrazas y patios singular, por donde penetra la luz al edificio.
Sin duda nos encontramos ante un edificio que, desde su posición en la trama urbana de Valladolid, contribuirá a potenciar la Arquitectura en Castilla y León.