La sede de las Cortes

Las Cortes de Castilla y León se alojan en un edificio emblemático y funcional de casi 30.000 metros cuadrados que se ha convertido en uno de los símbolos de la Comunidad

Los requerimientos funcionales


La sede de las Cortes de Castilla y León se concibe para dar respuesta a un conjunto muy determinado de necesidades, entre las que destaca la de albergar un foro para la discusión de los representantes de los ciudadanos, un lugar abierto de diálogo plural.

De forma secundaria, pero también importante por razones operativas, el edificio ha de contener los recursos personales y medios materiales dispuestos para posibilitar ese diálogo.

Finalmente, el edificio de las Cortes constituye una pieza importante en la trama de la ciudad y, como elemento representativo y único, tiene la responsabilidad de ofrecer una imagen adecuada dentro del escenario urbano en el que se inserta.


La respuesta arquitectónica


Para responder a todos estos requerimientos, sobre el conjunto edificado de las Cortes regionales destaca un primer volumen cúbico, un sólido de formas muy puras: es el Hemiciclo, concebido como una caja transparente, singular y diferenciada del resto, que contiene el espacio funcionalmente más importante del edificio. Por el día, la luz penetra en su interior tamizada por una piel de alabastro; al caer la noche, es el cubo el que ilumina el paisaje urbano de la avenida de Salamanca, manifestando así su absoluto protagonismo tanto al exterior como hacia el interior.

El hemiciclo apoya su volumen sobre un basamento constituido por dos grandes prismas horizontales de hormigón blanco.

Uno de ellos contiene los espacios nobles, de carácter representativo, como son las salas de comisiones y de ponencias, el salón de recepciones y la biblioteca, además de diversas salas de reuniones y áreas de trabajo de autoridades. El segundo de estos volúmenes se compartimenta en su interior de forma muy flexible y se prolonga en altura, convirtiéndose en un sólido trasparente, cerrado con un muro cortina de vidrio, donde se desarrolla la tarea administrativa propia de las Cortes y se distribuyen los espacios de labor y gestión que requiere la actividad de los grupos parlamentarios.

Los espacios más representativos del edificio cuentan en sus acabados con diversos materiales nobles, que en su mayoría podemos encontrar en edificios singulares representativos de la arquitectura de Castilla y León. Detrás de esa piel palpitan las complejas instalaciones que sirven al edificio como si se tratara de un organismo vivo, concebidas y calculadas bajo estrictos parámetros de sostenibilidad y raciocinio energético.

Pero es el tratamiento de la luz, que incide en el interior de forma tanto directa como cenital, lo que más sorprende al recorrer los espacios, pues se utiliza como si constituyera un elemento material más; es la luz quien tiene la misión de articular los volúmenes, contribuyendo a valorar los diferentes espacios y a facilitar la lectura del conjunto.


Un edificio permeable


La sede de las Cortes no es un edificio cerrado en sí mismo. La Institución quiere permanecer en constante conexión con la sociedad que representa y progresar más allá de las funciones que tiene constitucionalmente encomendadas.

Por este motivo, el diseño de edificio abunda en la disposición de espacios públicos interiores abiertos a la cultura, que permiten la celebración de exposiciones, conferencias y cuantos actos tienen que ver con la puesta en valor de las señas de identidad de Castilla y León.

Hacia el exterior, al caer la noche, la larga fachada de su basamento se transforma en una pantalla de proyección que establece un diálogo con la ciudad, mostrando imágenes de artistas destacados, iconos de conmemoraciones que son importantes para nuestra Comunidad o visiones de la vida cotidiana en Castilla y León.

En definitiva, nos encontramos ante un edificio de elevada calidad, que permite en su interior el desarrollo del más noble de los usos, que funciona como una máquina moderna bien sincronizada y que se superpone a la trama urbana manifestando un protagonismo evidente, pero integrado y carente de estridencias.

En esta ocasión, la arquitectura vuelve a constituir esa "forma de música hecha piedra" a la que se han referido tantos literatos cuando alguna vez se han conmovido ante su pura contemplación.


Datos de interés

Fechas:

Resolución del concurso de ideas para la redacción del proyecto de la sede de las Cortes: mayo de 2002.
Aprobación del proyecto arquitectónico por la Mesa de las Cortes: julio de 2003.
Inicio de las obras: abril de 2004.
Inauguración de la Sede por SS.MM. los Reyes: noviembre de 2007.

Cifras:

Superficie construida del edificio: 30.000 metros cuadrados.
Dimensiones en planta: 175 metros de longitud por 50 metros de anchura.
Dimensiones del volumen del hemiciclo: 26 metros de lado.
Dimensiones de la superficie de proyecciones en fachada a Avenida de Salamanca: 11 metros de atura por 40 metros de longitud.
Emisiones de dióxido de carbono: 7,86 kilogramos por metro cuadrado y año, valor que sitúa al edificio en el máximo nivel de eficiencia energética.

Personas y entidades:

Ganador del concurso de ideas para la elaboración del proyecto arquitectónico:
Ramón Fernández Alonso (arquitecto)
Equipo redactor del proyecto modificado y de dirección de las obras:
Leopoldo Cortejoso García (arquitecto)
Juan Antonio Coronado Sierra (arquitecto)
Laura Sanz Sanz (arquitecto técnico)
Rafal Raya Aguado (arquitecto técnico)
Equipo de la Junta de Castilla y León en la dirección de obras:
Javier Arribas Rodríguez (ingeniero de caminos, comisario de las obras)
Tomás Beltrán Sánchez (arquitecto)
Heraclio Martínez Martínez (arquitecto)
Javier de Miguel Revilla (arquitecto técnico)
Pablo Román Allende (arquitecto técnico)
Empresa adjudicataria de la dirección facultativa de las obras:
EPTISA
Empresa adjudicataria de la construcción:
UTE Fomento de Construcciones y Contratas S.A. - Construcciones y Obras Llorente S.A. Emplazamiento urbanístico:
Plan Parcial "Villa de Prado". Solar cedido por el Ayuntamiento de Valladolid.